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Los signos astrológicos
Uno
de los argumentos más comunes usados en contra de la astrología
es que las afirmaciones de los astrólogos quedaron obsoletas
hace mucho tiempo. La astrología afirma que alguien nacido
el 30 marzo tiene el Sol a 10° de Aries; mientras que en realidad
el 30 marzo, el Sol está claramente entre las estrellas
fijas de la constelación de Piscis.
Tales afirmaciones,
tienden a confundir a quienes están interesados en la astrología.
¿Viven realmente los astrólogos en el lado oculto
de la Luna al mantenerse aferrados a creencias que la ciencia
desechó hace mucho? La confusión se presenta porque
las dos afirmaciones anteriores con respecto a la posición
del Sol para el 30 marzo son correctas. En esta fecha el Sol está
en el signo zodiacal de Aries y en las estrellas fijas de la constelación
de Piscis. Estas afirmaciones difieren porque están fundamentadas
dentro de marcos de referencia distintos. Algo similar ocurriría
si usted llamara a un amigo a Londres desde Alemania para preguntarle
la hora del día. La persona en Londres podría contestar
que son las 10 am; mientras que para usted en Alemania, serían
las 11 am. Ambas respuestas son, claro, correctas dentro
de los diferentes marcos de referencia; es decir, las zonas horarias.
Las constelaciones
son grupos de estrellas fijas en el cielo. Desde los tiempos antiguos
los humanos han ponderado su importancia. La banda del cielo que
es particularmente relevante para la astrología es la eclíptica;
dentro de la cual, se trasladan los planetas de nuestro sistema
solar. Es allí donde encontramos (en sentido contrario
a las agujas del reloj) las doce constelaciones de las estrellas
fijas de Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo,
Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis. Estas
constelaciones son de tamaños muy variados; y a veces,
hasta se superponen. Porque los patrones que forman estas constelaciones
pueden interpretarse de muchas maneras, es imposible, por ejemplo,
definir donde finaliza Capricornio y comienza Acuario. Es sobre
esta zona del cielo (o esfera celeste)que los astrónomos
proyectan un círculo perfecto - la eclíptica - formada
por la órbita anual de la tierra alrededor del Sol - o,
para un observador en la tierra, la órbita aparente del
Sol alrededor de nuestro propio planeta. La eclíptica permanece
prácticamente estable sobre el fondo de las estrellas fijas.
Los astrónomos hoy en día continúan usando
este círculo como un punto de referencia. En el sistema
eclíptico de coordenadas la ubicación de un planeta
se calcula usando dos números: la longitud eclíptica,
que se determina midiendo en el sentido contrario a las agujas
del reloj, la dirección desde el punto-cero en la eclíptica;
y la latitud eclíptica, por la medición de la desviación
del planeta del círculo en cuestión. Ambas lecturas
se expresan en grados. La longitud eclíptica es medida
entre 0 y 360°. ¿Pero dónde está el punto-cero
de la eclíptica? La fijación del punto-cero necesariamente
es arbitrario es decir, una cuestión de definición.
Para las coordenadas geográficas en la tierra, por ejemplo,
la longitud de 0° se fijó en el observatorio astronómico
de Greenwich en Londres. El punto-cero en la eclíptica
se estableció usando el equinoccio vernal en el hemisferio
norte (Aequinoktium) 20 ó 21 marzo la jornada
durante la cual el día y noche tienen la misma duración
en todo el planeta. Este punto se define matemáticamente
usando el punto de intersección entre el ecuador y la órbita
de la Tierra alrededor del Sol, es decir la eclíptica.
El ecuador celeste se determina por la posición del eje
de la Tierra en el espacio. Si este eje permaneciera siempre estable,
el equinoccio vernal del 21 marzo sería un punto fijo en
el espacio.
Al alcanzar la astronomía
un alto desarrollo en la antigüedad durante la edad helenística
entre el 200 AC. - 200 DC, el equinoccio vernal en el hemisferio
norte se situó entre las fronteras de las constelaciones
de las estrellas fijas de Aries y Piscis. Los astrólogos
de la época dividieron el círculo de la eclíptica
en doce segmentos iguales de 30° usando este punto-cero como
un marco de referencia. A estos segmentos se le dieron los mismos
nombres de las constelaciones de estrellas fijas que quedaban
detrás. Es importante distinguir estos segmentos de 30°
de la eclíptica (o signos del zodíaco), de la constelación
de estrellas fijas de fondo que lleva el mismo nombre que sin
embargo, comparten una definición igualmente vaga y son
de tamaño irregular.
De todas maneras,
el eje de la tierra no es estable. La tierra no es una esfera
perfecta, sino aplanada en los polos y abultada en el ecuador.
Reacciona a la influencia gravitatoria del Sol y la Luna como
un trompo que gira y cuya rotación está distorsionada
por una fuerza externa: esto origina lo que se llama la precesión
de la tierra lo qué significa que el eje de la tierra
en sí mismo rota en círculo, generando un movimiento
cónico alrededor del polo fijo de la eclíptica.
Una rotación completa alrededor de este cono toma aproximadamente
26000 años. Esta traslación del eje de la tierra
origina cambios en el ecuador celeste de modo que el punto de
intersección entre dicho ecuador y la eclíptica
el equinoccio vernal se traslada de este a oeste
a lo largo del círculo de la eclíptica; es decir,
en dirección opuesta al zodíaco normal.
El equinoccio vernal
tarda aproximadamente 26000 años en hacer una revolución
completa alrededor de la eclíptica; es decir, a través
de las doce constelaciones. Tarda una doceava parte de este tiempo
aproximadamente 2160 años para transitar
cada signo zodiacal. En la antigüedad el equinoccio vernal
se ubicó entre los signos de Piscis y Aries, y debido a
su movimiento retrógrado a través del zodíaco,
en la actualidad, se ubica en la zona fronteriza entre las constelaciones
de Piscis y Acuario, moviéndose lentamente hacia Acuario.
Debido a que las constelaciones carecen de límites claros,
es difícil definir exactamente cuándo el equinoccio
vernal pasará de la constelación de Piscis a la
de Acuario, es decir cuándo comenzará la llamada
Era de Acuario. Dependiendo dónde se dibuje este límite,
ocurrirá en algún momento entre el 2100 y 2500 DC.
El equinoccio vernal
es el punto de referencia a partir del cual, astrónomos
y astrólogos comienzan su medida de la eclíptica,
y marca el principio de la división del zodíaco
en doce segmentos iguales. Esta es la razón por la cual
el segmento del zodíaco conocido como "Aries"
se sitúa donde está la constelación de Piscis.
El 30 de marzo, el Sol se ubica aproximadamente a 10° del
segmento astrológico de la eclíptica conocido como
Aries, pero si en esa misma fecha uno mira el cielo nocturno verá
la constelación de estrellas fijas de Piscis.
La astrología
occidental ya no usa el fondo de las estrellas fijas como un punto
de referencia. La astrología occidental moderna usa el
mismo sistema de referencia que la astronomía; es decir,
divide la eclíptica en segmentos comenzando en el equinoccio
vernal. Aunque a estos segmentos se les dieron los mismos nombres
que a las constelaciones de estrellas fijas, a raíz de
la precesión de la Tierra, ya no están alineados
con las constelaciones del mismo nombre. Sólo en algunas
áreas específicas de la astrología
como la astrología mundana que estudia los grandes cambios
de época la relación entre estas constelaciones
de estrellas fijas y la eclíptica tiene importancia. De
esta manera, se hace referencia a las "Edades" de Piscis,
de Acuario etc. Otros sistemas no occidentales de astrología
todavía trabajan en alguna medida con técnicas alternativas
al sistema coordinado equinoccial eclíptico usado por los
astrólogos occidentales. La astrología india usa
un sistema que se refiere a las estrellas fijas como su método
de medida, conduciendo a una situación en que la posición
del punto-cero se ha vuelto materia de conflicto. Esto es porque
las diferentes escuelas astrológicas en la astrología
india, se refieren a puntos-cero diferentes.
Pueden encontrarse más detalles
acerca de los temas de precesión y zodíaco en el
libro de Dieter Koch: "Kritik der astrologischen Vernunft
(Eine Klärung des Anspruchs der Astrologie - Antwort der Astrologie
an ihre Kritiker)", Verlag der Häretischen Blätter, ISBN
3-931806-03-0.
El libro sólo está disponible en alemán.
Traducción al español: Jorge E. Morales H.
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